Porqué Iniciar una Startup en una Mala Economía – Paul Graham

Paul Graham

La situación económica es aparentemente tan severa que algunos expertos temen que estemos en un período tan malo como a mediados de los setenta cuando Microsoft y Apple fueron fundadas.

Como estos ejemplos sugieren, una recesión puede no ser un mal momento para iniciar una startup. [a] Tampoco estoy diciendo que sea un momento particularmente bueno. La verdad es más aburrida: el estado de la economía no importa mucho en ambos casos.

Si hemos aprendido algo de financiar tantas startups, es que triunfan o fracasan en base a las cualidades de los fundadores. La economía tiene algún efecto, es cierto, pero como predictor del éxito es un error de redondeo en comparación a los fundadores.

Lo que significa que lo importante es lo que eres, no cuando lo haces. Si eres el tipo de persona indicada, ganarás, incluso en una mala economía. Y si no lo eres, una buena economía no te salvará. Alguien que piensa “mejor no empiezo una startup ahora, porque la economía esta muy mal” está cometiendo el mismo error que la gente que durante la Burbuja pensaba “todo lo que tengo que hacer es iniciar una startup, y seré rico.”

Así que si quieres mejorar tus posibilidades, debes pensar mucho más sobre a quién puedes contratar como cofundador que sobre la situación de la economía. Y si te preocupan las amenazas a la supervivencia de tu empresa, no las busques en las noticias. Mírate en el espejo.

Pero para cualquier equipo de fundadores, ¿no pagaría esperar hasta que la economía esté mejor antes de dar el salto? Si estás comenzando un restaurante, tal vez, pero no si estas trabajando en la tecnología. La tecnología avanza más o menos independiente del mercado de valores. Así que para cualquier idea dada, la recompensa por actuar rápido en una mala economía será más alta que esperar. El primer producto de Microsoft fue un intérprete de BASIC para la Altair. Eso fue exactamente lo que el mundo necesitaba en 1975, pero si Gates y Allen hubieran decidido esperar unos años, habría sido demasiado tarde.

Por supuesto, la idea que tienes ahora no será la última que tengas. Siempre hay nuevas ideas. Pero si tienes una idea específica sobre la que desees actuar, actúa ahora.

Eso no significa que puedas ignorar la economía. Tanto clientes como inversores se sentirán apretados. No es necesariamente un problema si los clientes se sienten apretados: puede incluso que seas capaz de beneficiarte de ello, haciendo cosas que ahorran dinero. Las startups a menudo hacen las cosas más baratas, así que en ese sentido están mejor posicionadas para prosperar en una recesión que las grandes empresas.

Los inversores son un problema más grande. Las startups generalmente necesitan recaudar cierta cantidad de fondos externos, y los inversores tienden a estar menos dispuestos a invertir en los malos tiempos. No deberían estarlo. Todo el mundo sabe que se supone que debes comprar cuando los tiempos son malos y vender cuando los tiempos son buenos. Pero, por supuesto, lo que hace que la inversión sea tan contraintuitiva es que en los mercados accionarios, los buenos tiempos se definen como cuando todo el mundo piensa que es hora de comprar. Tienes que ser contradictorio para estar en lo correcto, y por definición, sólo una minoría de los inversores puede serlo.

Así como los inversionistas en 1999 se tropezaban entre sí tratando de invertir en startups malísimas, los inversores en 2009 presumiblemente se mostraran reacios a invertir, incluso en las buenas.

Tendrás que adaptarte a esto. Pero eso no es nada nuevo: las startups siempre tienen que adaptarse a los caprichos de los inversionistas. Pregúntale a cualquier fundador en cualquier economía si hubieran descrito a los inversores como volubles, y veras la cara que hacen. El año pasado tenías que estar preparado para explicar cómo se hizo viral tu startup. El año que viene tendrás que explicar cómo es a prueba de recesiones.

(Es bueno ser ambas cosas. El error que cometen los inversores no es el criterio que usan sino que siempre tienden a centrarse en uno con exclusión de los demás.)

Afortunadamente, la manera de hacer una startup a prueba de recesiones es hacer exactamente lo que debes hacer de todos modos: administrarla al menor costo posible. Durante años he estado diciéndole a los fundadores que el camino más seguro hacia el éxito es ser las cucarachas del mundo empresarial. La causa inmediata de muerte en una startup es siempre quedarse sin dinero. Así que mientras más barata de operar sea tu empresa, más difícil será de matar. Y, afortunadamente, se ha vuelto muy barato administrar una startup. Una recesión en todo caso hará que sea más barata todavía.

Si el invierno nuclear esta aquí realmente, puede que sea más seguro incluso ser una cucaracha que mantener tu empleo. Los clientes pueden dejarte individualmente si ya no pueden pagar, pero no los perderás todos a la vez; los mercados no “hacen recortes”.

¿Qué sucede si dejas tu trabajo para iniciar una startup que falla y no puedes encontrar otro? Eso podría ser un problema si trabajas en ventas o marketing. En estos campos puede tomar meses encontrar un nuevo trabajo en una mala economía. Pero los hackers parecen ser más líquidos. Los buenos hackers siempre pueden conseguir algún tipo de trabajo. Puede que no sea tu trabajo ideal, pero no te vas a morir de hambre.

Otra ventaja de los malos tiempos es que hay menos competencia. Los trenes de la tecnología salen de la estación a intervalos regulares. Si todo el mundo está acurrucado en un rincón, puedes tener un coche entero para ti.

Tú eres un inversor también. Como fundador, estás comprando acciones con el trabajo: la razón por la que Larry y Sergey son tan ricos no es tanto que hayan hecho trabajo equivalente a decenas de miles de millones de dólares, sino que fueron los primeros inversores en Google. Y al igual que cualquier inversor debes comprar cuando los tiempos son malos.

¿Estabas asintiendo, pensando “estúpidos inversores” unos párrafos atrás, cuando hablaba de cómo los inversores son reacios a invertir dinero en startups en los mercados malos, a pesar de que ese es el momento en que racionalmente deberían estar más dispuestos a comprar? Bueno, los fundadores no son mucho mejores. Cuando las cosas se ponen mal, los hackers se van a la escuela de posgrado. Y no hay duda de que pasará eso otra vez. De hecho, lo que hace que el párrafo anterior sea cierto es que la mayoría de los lectores no lo creerán—al menos en la medida de que los haga actuar.

Así que tal vez una recesión sea un buen momento para iniciar una startup. Es difícil decir si ventajas como la falta de competencia superan a los inconvenientes, como los inversores reacios. Pero eso no importa mucho de cualquier forma. Son las personas las que importan. Y para un determinado conjunto de personas que trabajan en una tecnología dada, el momento de actuar es siempre ahora.

Fuente: Porqué Iniciar una Startup en una Mala Economía – Paul Graham en Español.

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